November 25, 2025

00:47:49

Ser fiel a mí (Aired 11-13-25): Límites y dignidad en las relaciones

Show Notes

Caro Guevara explora cómo las relaciones reflejan nuestras heridas, creencias y aprendizajes. En este episodio, junto a Rodrigo Rocco Pacheco, descubre cómo reconocer tus límites, recuperar la soberanía interior y transformar la manera en que te conectas con los demás. Reflexiones profundas y herramientas prácticas para construir vínculos auténticos, compasivos y conscientes.

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Episode Transcript

[00:00:00] Speaker A: Muy bienvenidos a Ser Fiel a mí. Soy Caro Guevara y hoy abrimos un espacio de conciencia para retornar a lo que realmente somos. Estamos viendo Now Media Televisión. Bonitas y bonitos. Muy bienvenidos a Ser Fiel a mí. Gracias por retornar a este programa, por escuchar cada uno de los episodios que hemos estado realizando con tanto amor para ustedes. Es el amor que viene del cielo, digo yo, y es el amor que me impulsa a compartir la sabiduría que está tejida en mi alma para poder compartirla con ustedes y para que sea inspiración en momentos en los que cada uno necesite algún mensaje particular sobre algo que estás viviendo y que quizás necesita ser mirado hacia adentro. Y hoy traigo un tema precioso en el que vamos a seguir navegando interiormente, en el que vamos a ir al camino interior de nuevo. Se trata de cómo nos relacionamos con otros, cómo dignificamos nuestras relaciones. ¿Y qué significa eso de dignificar las relaciones? Se trata de poder mirar las relaciones a la luz de lo que tú eres, de quién estás siendo auténticamente. Todos queremos construir relaciones que nos permitan un futuro lleno de bienestar. Todos buscamos a través de las relaciones pertenecer y ser amados, incluso en lo profesional, todos nos podemos ver relacionalmente desde ahí. Siempre estamos relacionándonos desde lo que somos. Cuando eres un líder, siempre estás mirando hacia adentro y siempre estás actuando desde lo que aprendiste, desde cuando eras un niño, desde las experiencias que tuviste con papá y mamá, con tus hermanos cuando te educaron, en el colegio, en la escuela, en la universidad, en los trabajos que has tenido, en los lugares a donde has ido, en todas las iniciativas de las que has sido parte, en todas las comunidades donde has pertenecido. Y cada una de esas experiencias va creando en ti una forma de relacionarte con el mundo. Tú empiezas a encontrar hábitos desde donde tú empiezas a encontrar un lugar para ser hijo, para ser hermano, para ser amigo, para ser luego quizás líder, quizás alumno. Siempre vamos aprendiendo formas de relacionarnos con el mundo, con cada uno de los roles que tenemos. Cuando interactuamos con nuestros amigos, cuando estamos siendo parte de una comunidad, siempre aparece todo lo que somos, todo lo que aprendiste, todas tus experiencias e incluso esas heridas que tenemos internamente que hacen que aparezcas de una manera particular. Conozco personas que, por ejemplo, aparecen desde el humor y todos lo reconocen como el que siempre trae el momento alegre para todos, el disfrute, el humor, la alegría. Algunos aparecen desde las reglas. Es el que impone siempre el lugar desde donde todo tiene orden, todo tiene estructura y cada uno de nosotros va encontrando formas de pertenecer. Aparece desde nuestros dones, aparece desde lo que somos. Conozco personas que son brillantes en lo que hacen y que les cuesta mucho mantener relaciones estables, empáticas, que les permitan una conexión real con la vida. Todos tenemos relaciones en las que sentimos que no hay compasión, no hay empatía, no hay fluidez, no hay conexión, tanto en lo macro como en lo micro. Si lo miramos a nivel mundial, siempre estamos viendo cómo nos relacionamos en el mundo. Vemos a los líderes, vemos lo que sucede entre los países, entre las comunidades, cuando hay distintas formas de pensar, siempre estamos viendo cómo funcionan las relaciones. A veces en ese no hay compasión, no hay conexión, lo que sucede es que empieza a polarizarse la energía. Siempre resonamos con el que es igual a nosotros y discordamos con el que es diferente. Normalmente lo que nos pasa es que buscamos personas que se asemejan a la forma como yo veo el mundo. Y cuando nos encontramos con alguien diferente es que empezamos a tener crisis en nuestras relaciones porque nos contamos que quién soy y quién es el otro es totalmente distinto y que necesito que el otro se parezca a mí, que piense como yo, que. Que tenga una idea similar a mí, que haga las cosas como yo las hago. Y conozco tantas personas que pasan por tantas crisis cuando están en esa situación en la que el otro no hace lo que yo quiero, o no me entiende o no me escucha. Y tiene que ver precisamente con que nosotros como seres humanos empezamos a vivir esas crisis porque queremos cambiar al otro, al que tenemos al lado. Eso es lo que yo llamo matrimonio. Normalmente a nuestras parejas quizás son los maestros más nítidos que tenemos para ver cómo queremos cambiar al otro. Nuestras relaciones siempre están sustentadas en nuestras propias narrativas. Siempre están sustentadas en lo que yo soy, en lo que yo aprendí del mundo, en lo que debe ser la vida, en lo que debe ser la forma como nos relacionamos. Yo lo veo en la dinámica familiar, en el día a día. No laves los platos de esta manera, se lavan así. No cocines de esta manera, se cocina así. Y eso nos pasa a todos los seres humanos. Siempre estamos pensando que los otros deben relacionarse de una manera particular conmigo. Lo aprendemos desde que estamos muy pequeñitos. Aprendemos cómo deben ser las reglas, las relaciones. Empezamos a explorar qué significa ser amigo, qué significan las relaciones, cómo es la vida. Y queremos que por las creencias que tenemos nosotros mismos, empezamos a guiar al otro para que se mueva de la misma manera, para que sea como yo quiero que sea. A veces son precisamente nuestras creencias las que empiezan a generar un contexto en el que solamente buscamos personas similares a nosotros. Entonces, por sus creencias, o por su apariencia, o por las prácticas que realiza, o por la forma como trabaja, empezamos a hacernos más amigos de unos que de otros. Y yo les digo algo, lo que más me ha enseñado a mí en la vida es conocer personas distintas a mí. Cuando yo siento rechazo a una persona, pongo el foco en esa persona para decir qué es lo que necesito aprender de ella, qué es lo que lo hace diferente, que quizás puede ser un regalo para mí. Y es muy importante que nosotros aprendamos a salir de ese juego en el que vemos al que es diferente como algo opuesto a mí. Juzgamos que hay algo mal en él. Lo hablamos cuando estábamos en el programa del deber ser, si eres distinto a mí, eres raro, estás equivocado, incluso hay algo mal en ti. En la construcción de las relaciones hay algo que nos impacta tremendamente y es precisamente el marco de creencias que nos llevan a construir relaciones basadas en lo que quizás yo aprendí, lo que aprendí de lo que era la vida. Pero cuando te encuentras con personas de otras culturas, y para mí eso ha sido un tremendo regalo en la migración, cuando te encuentras con personas de otras creencias religiosas, cuando te encuentras con personas que viven vidas muy distintas a la tuya, lo que normalmente nos sucede es que empiezas a encontrar que en realidad los seres humanos siempre, siempre somos lo mismo en esencia. Y lo único que nos diferencia es nuestra cultura, lo que aprendimos en el entorno. Y por eso necesitamos aprender a conocer a quienes están alrededor. Yo he acompañado a muchas personas que buscan en sus relaciones de pareja a un padre o una madre. Lo aprenden desde niños. Desde que somos niños aprendemos a relacionarnos de una manera. Y cuando tú tienes un padre o una madre ausente, o un padre o una madre sobreprotectora, empiezas a buscar esa imagen en quienes te rodean. Empezamos a vivir nuestras heridas de niños en nuestras relaciones. Cuando queremos cambiar al otro es cuando comienza el conflicto. Cuando queremos convencerlo de que una idea es la idea que tiene que tener el otro. Cuando queremos imponer la forma de ver el mundo, ahí es donde comienza la crisis. Tú debes ser lo que yo quiero. Eso es como una manera en la que le estamos diciendo al otro cuando le esto es lo que tú debes hacer. Y allí dejamos de ejercer realmente el amor. Y se agrava cuando no nos trabajamos internamente, porque quienes nos rodean siempre serán espejo de eso que por exceso o por defecto yo proyecto en mis relaciones. Yo he acompañado a personas que tratando de cumplir su deber ser, se vuelven rígidos, por ejemplo. Y tratando de controlar lo que hacen y a quienes lo rodean, siempre están en función de que lo hagan como ellos lo hacen. Y se sobrecargan queriendo hacerse cargo de las responsabilidades propias y las ajenas. Y sienten injusticia porque no le reconocen lo que hacen y todo lo que hacen por los demás. Y además lo que suelen recibir es el reclamo, el enojo, la rebeldía de quienes se sienten controlados. Justamente he estado viviendo una situación así. Donde trabajo. Hay una persona que por su manera de relacionarse siempre está pegada a la regla. Y cuando nos pegamos a las reglas, lo que suele suceder es que la vida pierde como esa gracia de ser creativos, de hacer las cosas en el día a día, de vivir el presente. En realidad, lo que nos pide la vida en las relaciones vive el presente. Pero para vivir el presente tenemos que soltar el juego del ego herido, el que ve la diferencia, el que ve la separación, la polarización. Por eso generamos crisis en las relaciones. Crisis sociales, políticas, se basan precisamente en eso, en querer que el otro piense como yo pienso. Todos somos ignorantes. Escúchenme bien eso, todos somos ignorantes e inconscientes de ese juego. No es que el otro lo esté haciendo porque quiere hacerlo. Lo paradójico es que todos jugamos y todos generamos dolor porque somos espejos de nuestras propias heridas. Las crisis relacionales se crean porque las crisis de nuestro pasado se activan y reviven heridas de abandono, de soledad, de control, de abuso, de desconexión emocional, de comparación. Y lo que necesitamos es ir a la raíz de la situación. ¿Y dónde está la raíz de la situación? En tus propias heridas, en aquello que aprendiste para poder superar las crisis relacionales. El camino es trabajar en nosotros mismos, es volver a nosotros. Si quieres un cambio radical en tus relaciones, la primera relación que debes conocer es la que tienes contigo mismo. Y con esta frase nos vamos ahora a un corte comercial. Ya volvemos con más historias, más herramientas y más sabiduría para acompañarte en tu proceso. Esto es Ser Fiel a Mí por Now Media Televisión. Y aquí estamos de vuelta. Soy Caro Guevara y esto es Ser Fiel a Mí, un espacio para sanar, crecer y reconectar. Seguimos con más. Gracias por seguir conectados a Ser Fiel a Mí. Si algo de lo que estás escuchando está tocando tu corazón, si una parte de ti se reconoce, se inspira, quédate cerca. Puedes ver Ser Fiel a Mí y toda la programación de Naomedia en vivo o a tu ritmo, desde donde quiera que estés, desde donde te estás moviendo. Solo descarga la aplicación gratuita de Naomedia en roku o en iOS y accede a un contenido bilingüe en español, en inglés, que celebra la conciencia, el empoderamiento, la libertad, el emprendimiento, la diversidad, la abundancia y el poder volver a ti. Eso es lo que ofrece nuestro canal. Una cantidad de información y de programas que te van a llevar a reconocer desde dónde te mueves en la vida y cómo puedes tener nuevos recursos que favorezcan precisamente tu caminar. ¿Prefieres escucharme mientras manejas o mientras caminas? ¿Respiras un momento mientras estás en un aeropuerto? También puedes encontrar el podcast Ser fiel a mí en naomidea TV. Porque ser fiel a ti siempre es una forma de volver a casa. Y siempre vas a encontrar todo lo que necesitas para retornar a quien eres. Una de las grandes preguntas que siempre me he hecho en términos de relaciones ¿De qué se trata poner límites? ¿A quién necesitamos ponerle el límite? ¿Realmente qué son los límites en las relaciones y para qué nos sirven? Y en todo lo que se trata de relación, me vienen dos perspectivas. La primera es la mirada de Clara McLaren, una mujer que es muy poderosa y que habla de las emociones. Ella dice que la rabia cuida nuestra frontera personal. Y fíjense el gesto ¿Que hago? ¿Hago esto? Uy, aquí estoy tocando todo lo que tengo alrededor. Pero esta es la sensación cuando tú piensas en tu frontera personal. Normalmente tú te imaginas como si estuvieras en una burbuja. Y piensa en eso, tu frontera personal es como una burbuja donde solamente estás tú. Y de Eso habla Clara. ¿Qué está dentro de la burbuja? ¿Qué es lo que dice, lo que necesitamos reconocer? Dentro de mi espacio personal, dentro de mi energía, ¿Qué es lo que yo cuido? ¿La segunda tiene que ver con qué es lo que yo cuido? Y es la perspectiva de uno de mis maestros maravillosos que se llama Bob Dunham. Y Bob dice hay una conversación que está en torno al sentido. ¿Qué es lo que realmente me importa cuidar? Es la conversación de sentido. ¿Qué es lo que realmente me importa cuidar? Cuando establezco límites en cualquier relación, ¿Qué es lo que realmente me importa cuidar? Cuando yo comencé a aprender de dignidad, yo entendí que necesitaba reconocer mis propios límites. Necesitaba preguntarme con honestidad qué es lo que estoy cuidando de mí en cada vínculo. Esa conversación yo la aprendí a través del liderazgo generativo. ¿Qué es lo que estoy cuidando? ¿Cómo lo estoy cuidando? Y me ha servido muchísimo esa conversación para cuidar lo más relevante, para cuidar mis relaciones, para cuidar el ser madre, el ser esposa, el ser líder. ¿Qué es lo que realmente estamos cuidando? A veces creemos que cuidar es un resultado. Yo estoy cuidando que tengamos dinero. No, quizás estás cuidando la supervivencia de tu familia. Por ejemplo, cuando mi hijo estaba pequeñito, recuerdo que empezó a tener dificultades en el colegio. ¿Y yo me preguntaba qué es lo que necesito cuidar realmente de él? Recuerdo que llegó un momento en el que el niño estaba tan frustrado con su educación que mamá, ¿Será que yo soy bruto? Y yo decía, no puedo, no podía con eso. Como que me generó mucho dolor escucharlo decir eso. Y en realidad de lo que se trataba era de que encontráramos una educación que se ajustara a lo que él necesitaba. Y haciendo estudios de qué era lo que pasaba con él, precisamente buscando la razón de por qué no se adaptaba a la forma de educación en la que estaba, nos dimos cuenta de que él tenía un coeficiente intelectual por encima de su edad. Y nosotros por estar tratando de ayudarlo dentro del sistema habitual, lo que estábamos haciendo era dañándole su autoestima. Porque precisamente lo que él necesitaba no era entrar en un sistema que coartara su inteligencia y que no le permitiera poner su inteligencia al servicio de sí mismo. Nos dimos cuenta que él no podía sentarse como habitualmente se sentaban todos los niños en su educación, a aprender como cualquiera, porque él necesitaba movimiento, necesitaba desafío. Él aprendía muy rápido, él capta muy rápidamente la información, pero lo que necesitaba era empoderarse a sí mismo. Y por eso buscamos una nueva forma de educación que no fuera tradicional, que empoderara eso que él tenía. Agradezco ese momento porque me enseñó que lo que realmente me importaba cuidar de la relación como madre, con mi hijo, como padres, porque esa fue una decisión que tomamos junto con mi esposo, era que él encontrara un lugar donde pudiera desarrollar profundamente sus habilidades, donde pudiera ser él, donde pudiera ser fiel a él mismo. Fíjense que es una conversación que para mí siempre ha estado presente de distintas maneras. Eso ha sido fundamental cuando se trata de. De relacionarme con las personas. ¿Qué es lo que estoy cuidando con otros? Qué es aquello que necesitamos poner al servicio de mi relación de pareja, de mi relación como madre, como hija. Y esa relación va cambiando en el tiempo. Fíjense, yo ya no cuido que mi hijo pueda ser él, porque ya no se está educando, de hecho ya es un adulto, ya trabaja. Mis hijos para mí siempre han sido muy maestros. Y yo digo que las personas de la familia siempre van a ser maestros de las relaciones, porque son las personas con las que convivimos por las rutinas, porque nos muestran realmente quiénes somos. Son espejos de nosotros mismos. Y aparecen los lugares más luminosos y también los lugares más sombríos de nosotros mismos. Lo que nos hace sufrir en las relaciones no es lo que los otros hacen, es lo que yo interpreto de las situaciones. [00:18:01] Speaker B: Y. [00:18:02] Speaker A: Y ahí nuestras parejas, nuestros hijos, nuestros amigos, nuestros padres, nuestros hermanos, siempre van a ser espejos de aquello que nos sucede. Lo que muy en el fondo yo me digo de mí misma, esa historia que yo digo frente a situaciones que me desafían, eso es lo que me habla de mi dolor. Quizás mi dolor ha sido el abandono, la soledad o la exigencia, porque yo misma, a partir de mis creencias y de mi pasado, creo una historia respecto a lo que está sucediendo en el momento en una relación. Cuando les hablaba del ejemplo de la persona controladora, esa persona, cuando una persona le reclama o le pone una conversación sobre no me gusta cómo está haciendo esto, normalmente lo siente como ataque, siente como ay, no confía en mí, no ve el valor de lo que yo hago. Pero en realidad está hablando desde la herida. Quizás esa persona no ve su propio valor. Lo que pasa con las personas controladoras es que no ven su propio valor. Tienen mucho miedo y por eso quieren controlar el futuro. ¿Cuando te encuentras con otros, pregúntate qué es lo que al otro le está pasando? En estos días, mientras preparaba este episodio, encontré una frase en mi diario que me encantó. Al igual que ocurre con la mayoría de los guerreros, a menudo están ciegos al hecho de que el verdadero campo de batalla de la conciencia dualista se libra en el seno de cada alma. Si no se reconoce y armoniza la guerra interna, entonces muchas veces se proyecta hacia el exterior en forma de dramas discordantes que la reflejan. Esa es una frase que yo tomé de un libro. Y para mí eso fue una cachetada a mi ego, porque pude ver con claridad cómo proyecto afuera mis dolores en quienes me rodean. Escribía. Nunca antes había entendido el efecto espejo como lo entiendo ahora. Mis heridas, mis automáticos se activan y sigo generando dolor en mí y en quienes amo. Por ejemplo, mi temor a la rabia se activa cuando el otro levanta la voz. Y cuando entro en mis mecanismos conocidos, que es culpar al otro o callar lo que necesito, o cerrar las puertas, sentirme culpable o auto castigarme, allí es cuando yo veo mi temor a la rabia, al conflicto que yo se los he hablado en otros momentos, cuando las cosas perfectas no suceden. Y entonces, para evadir el horror, yo busco maneras de complacer o de hacer perfectas las cosas. Y fíjense cómo es la dinámica. Viene de una herida mía, pero entonces yo empiezo a jugar el juego y luego me siento culpable. La culpa está en la base de eso que yo siento. Yo me formé hace 20 años como coach y me di cuenta que ahí, mirando hacia adentro, era que podía transformar precisamente ese dolor de no vivir mi rabia. Y empecé a encontrar una manera de relacionarme distinto y lo he venido trabajando desde entonces. De hecho, el diagnóstico y el tratamiento de cáncer estuvo rodeado de esa conversación. Siempre, siempre, siempre, siempre vuelvo a mí y vuelvo a ver esa herida y la vuelvo a ver. En estos días la estaba viendo porque me achico ante el conflicto, pero ya no me callo. Ahora he aprendido que necesito dar voz a lo que no me está gustando. Y cuando le doy voz me hago cargo de mí misma, aprendo a pedir lo que necesito. No aparezco perfecta a los ojos de quienes me rodean, sino que con el error aprendo a ser más honesta conmigo y aprender a relacionarme de una nueva manera. De eso se trata las relaciones. He entendido que las relaciones se tejen en el interior de cada uno de nosotros. Que no es lo que el otro hace, es lo que yo soy frente a todas las situaciones que suceden. Cómo me relaciono con los otros es el camino a mirarme a mí mismo. Cuando yo estoy en presencia de alguien que quizás me desafía, pregúntate qué estoy sintiendo, pregúntate qué me estoy diciendo, porque ahí está la llave para que puedas sanar, para que puedas transformar aquello que no te sirve. Mientras yo estaba en mi proceso de tratamiento de cáncer, escribí recuperar la soberanía interior es amarnos a nosotros mismos, es abordar de frente mis heridas emocionales. Y hoy entiendo que poner límites no es separar, no es rechazar, no es castigar, es dignificar el amor de manera que nosotros podamos aprender a ser más honestos para no abandonarnos a nosotros mismos. Y con esta frase voy a El límite aparece cuando dejo de mirar al otro y vuelvo a mí. En esa verdad íntima comienza la transformación. El límite aparece cuando dejo de mirar al otro y vuelvo a mí. En esa verdad íntima comienza toda la transformación. Si tú quieres que tus relaciones se transformen realmente y profundamente, necesitas retornar a ti, ser fiel a ti. Y para poderlo ver necesitas ver fiel qué es eso que te gatillan las relaciones en lo que necesitas poner un límite y moverte hacia el futuro. Vamos ahora comerciales y a la vuelta vamos a estar con un maestro maravilloso, Rodrigo Rocco Pacheco, que desde el cuerpo nos va a enseñar también qué es lo que significa el límite y la dignidad en las relaciones. Ya volvemos con más historias, más herramientas y más sabiduría para acompañarte en tu proceso. Esto es Ser Fiel a Mí por Now Media Televisión. Bienvenidos de vuelta a Ser Fiel a Mí. Y estamos en este tema que es tan importante para la vida, que nos llena de soberanía personal, de dignidad. Tengo de nuevo a este invitado maravilloso que yo amo con todo mi corazón, maestro, amigo, que siempre me inspira desde el cuerpo. Ya lo habíamos tenido en Ser Fiel a Mí en un anterior capítulo y ha vuelto con nosotros el querido Rocco Pacheco. Bienvenido de nuevo mi querido Rocco. [00:24:33] Speaker B: Muchas gracias, Caro, un honor de estar de vuelta aquí. Estoy muy disponible para esta linda conversación. [00:24:38] Speaker A: Gracias Roquito, gracias por volver. Bueno, en esta conversación a la que te invito, estamos hablando sobre los límites, sobre esos momentos en que necesitamos decir un basta para lograr soberanía personal, dignidad para nosotros mismos. La pregunta que te quiero hacer es desde tu experiencia y desde el cuerpo, que es ese mundo maravilloso que nos permite conectar con realmente nuestro límite, porque el límite está en el cuerpo. ¿Qué dirías tú qué es lo fundamental para las relaciones en términos de límite? ¿Qué se aprende en el cuerpo acerca del límite? Cuéntame un poco acerca de eso. [00:25:19] Speaker B: Bueno, yo creo que hay una cosa que es muy poderosa, que nosotros hemos creado una forma de existir con una serie de patrones de comportamiento y que esos patrones son patrones de comportamiento relacionales. Por ejemplo, con mi madre tengo una serie de patrones en los cuales convivimos, con mi pareja se harán otros, con mis hijos se harán otros. Entonces vamos creando esos patrones y esos patrones se automatizan porque necesitamos en la convivencia ir funcionando para coordinar acciones, para tener determinados resultados. Ahora, muchos de esos patrones también, aparte de generar como esta forma de relacionamiento, entran en ciertos espacios que son menos virtuosos, son como espacios más viciosos, que son las típicas discusiones que podemos tener con nuestra pareja, con nuestro hijo, sobre todo si los hijos son adolescentes. Entramos en esos desencuentros y entramos en los patrones que son viciosos, que a la larga nos generan bastante daño. Y el poner límite no significa poner solamente límite al otro, sino que tenemos que poner límites a nosotros para ver. [00:26:23] Speaker A: Cómo. [00:26:26] Speaker B: Podemos generar nuevas posibilidades para esa relación. Yo siempre he dicho, la verdad que generamos tanto desencuentro en nuestras relaciones. Creo que estamos en una época de muchas crisis relacionales. Y yo digo que el gran camino para romper esas crisis relacionales es decir basta a ciertos aspectos que se han transformado en viciosos. Yo a eso le llamo Corto en mí. Es una metodología que se creó en los programas que hemos desarrollado corporales. Y el Corto en mí significa un paso muy, muy bonito y que no está tan a la mano que decir en lo que está pasando. Yo pongo un límite de esto no más, pero no más hacia el otro, sino de lo que yo estoy haciendo, de lo que yo estoy aportando para que la relación entre en una dinámica viciosa. Y digo yo esto no más, dejo de alzar la voz, dejo de intentar humillar al otro, dejo de comprometerme con generarle algún mal, con la venganza, hay algo que yo detengo y cuando eso yo lo detengo, soy capaz de gobernar desde nuevos lugares la relación. Empiezan a aparecer y a surgir nuevos pasos relacionados. Para mí el Corto en mí es un acto de amor. Lo normal que hacemos es cortar en el otro. Tú tienes cambiar, tú tienes que ser diferente y eso es un límite que se requiere muchísima energía, muchísima voluntad y muchísimo cariño. Y realmente lo que va pasando es que abre posibilidades, porque hago un corto en lo que yo voy haciendo y permito que aparezcan nuevas formas de relacionamiento, nuevos pensamientos, nueva emocionalidad y por supuesto también nuevas dinámicas corporales. Entonces para mí eso es central. Tú ocupaste la parte, como dijiste, de la soberanía. El cuerpo no tiene una posibilidad de conectar con la dignidad. Entonces el corto en mí es un camino para dignificar no solamente a mí, sino también la relación. Eso es lo que yo te podría decir, Caro, algo central de poner como ese límite y que pueda permitir que la relación florezca. [00:28:28] Speaker A: Me encanta, me encanta el lugar donde lo vas poniendo, porque efectivamente poner límite es sin duda una dinámica relacional. Y cuando cortamos en nosotros, y eso lo aprendí yo claramente contigo, esta seña que estoy haciendo para nuestros televidentes la aprendí en un programa que hice precisamente con Rocco, donde nos hacía como detenernos para volver a nosotros mismos. Y la señal en el cuerpo es fundamental. Y ahí quiero ir. ¿El cuerpo cómo nos acompaña relacionalmente? Qué dirías tú que es el impacto de nuestro cuerpo frente a las relaciones y frente a la vida cuando necesitamos ser soberanos de nosotros mismos. [00:29:12] Speaker B: Yo creo que una de las cosas que pasa, Caro, es que nos permitimos conectar con nuestro apoyo a la naturaleza. En capítulos anteriores hablamos de eso, de que el cuerpo siempre sabe, la naturaleza sabe. Y cuando entramos en el automatismo, en lo que decíamos recién, que son esos patrones que generan círculos viciosos, nos desconectamos de nuestra propia naturaleza y nos comprometemos con creencias mentales de lo que debiera ser la relación. Cuando hacemos el corto en mí, por eso yo digo que es un gran acto de amor, interrumpo el patrón y permito que surja un conocimiento que viene desde la naturaleza. Y la naturaleza lo que sabe y para lo que está diseñada es que en las relaciones la gente y las personas nos integremos, que nos unifiquemos. Eso es lo que va a buscar siempre la naturaleza. No lo podemos hacer porque tenemos un montón de creencias, importancias personales, mecanismos del ego que nos van alejando, pero la naturaleza lo que va a tender siempre a a encontrar caminos de integración. Ahora, claramente cuando hacemos el corto en mí, como me quedo sin la conducta, hay un momento que es incómodo porque hay una cierta abstinencia de algo que yo soy adicto, pero sin embargo abre una puerta para que aparezca un comentario diferente, un escuchar diferente, darle un lugar, un espacio al otro para que se manifieste desde otro espacio. Y se abren también posibilidades de que la relación entre en una dinámica bastante más virtuosa y más generativa, que es lo que la naturaleza busca, que es generarse y regenerarse junto al otro. [00:30:50] Speaker A: Me encanta, me encanta dónde lo vas poniendo, porque tú mismo lo dices, nuestro instinto es como la conexión con el otro. ¿Qué es lo que hace que nos desconectemos de los otros? ¿Qué dirías tú qué es lo que hace que nosotros no podamos realmente conectar con el otro desde un lugar donde reconozco mi propio límite, el otro reconoce su propio límite, pero sin embargo podemos encontrarnos? ¿Qué es lo que hace que no podamos ese encuentro? Desde tu experiencia y desde lo que has navegado a través de entender las relaciones humanas. [00:31:25] Speaker B: El otro día estaba haciéndole un coaching en ejecutivo, un alto ejecutivo de una empresa de seguro, y me decía, Rocco, no entiendo por qué las relaciones no resultan. Y eso de verdad lo podemos mirar, aquí está el ejemplo en organización, pero lo vemos en el mundo. Imagínate, en este momento hay guerra hay gente que está en desencuentros feroces y tiene que ver con nuestro sistema de creencia. Comenzamos con pequeños juicios del otro, tenemos ese tremendo drama que son las expectativas. Yo digo drama porque la expectativa es una verdadera película que yo me armo de cómo debieran ser las cosas. Y vamos comparando el mundo real con la película y por supuesto nosotros quisiéramos que fuera la película. Y ahí es donde empezamos a intentar controlar al otro, a desear que el otro juegue el rol que yo quiero para mi película. Y ahí en esa brecha hay incomodidades y hay desencuentros. Y después están las grandes creencias de cómo debieran ser las personas, cómo debieran ser las mujeres, cómo debieran ser los hombres en este momento que hay tanta diversidad de género, cómo deberían ser las personas que están eligiendo diversas. Diversos caminos de su orientación, cómo debieran ser los países, los gobernantes. Tenemos opiniones de todo y lo transformamos en ciertos mandatos de cómo debiera comportarme yo frente a las personas con las cuales yo tengo creencia. Entonces lo que más yo haría es como mirar nuestras creencias como creencias, no darle tanta importancia y permitirnos escuchar al otro e ir construyendo realidades en una danza, en una danza de colaboración, en una danza de entendimiento. Y por supuesto yo puedo tener desencuentro, pero los desencuentros ojalá lo hagamos desde nuestra propia naturaleza. Eso yo creo un conocimiento bastante transversal. La emoción en sí no dura más allá de 6 segundos. Cuando yo me enfado, cuando yo me enojo, no dura más allá de seis segundos. Lo que pasa que le instalo una creencia que hace que esos 6 segundos se hagan una hora, se hagan un día, meses. ¿Cuántas veces tenemos familiares que no se hablan por año? Porque inmediatamente le pegamos ahí con mucha fuerza una creencia que le va dando coherencia a esa distancia y a esa emocionalidad. Entonces la emoción de la naturaleza no dura más allá de 6 segundos. Y eso es normal. Yo me puedo enfadar con alguien, yo puedo molestar, yo puedo decirle que no a algo, pero inmediatamente eso ya en algún momento quedó claro y se acaba. Y me predispongo de una manera distinta a escuchar a esa persona. Puede elegir no seguir un camino junto. Esa diversidad de libertad está y cada uno va a poder como discernir qué quiere hacer, pero lo central es eso, es como escuchar que la naturaleza va a buscar un camino generativo de construcción entre pares, entre comunidades y entre ojalá, todas las personas que habitamos en este mundo. [00:34:33] Speaker A: Me encanta el lugar donde lo pusiste, mi querido Rocco, el tiempo se nos fue volando, ya estamos a punto de cerrar esta entrevista. Me quedo de todo lo que dices con la potestad que tenemos para elegir cómo nos paramos frente a las relaciones, desde donde elegimos emocionalmente. Cuando tú dices los seis segundos de la emoción, se trata de poder estar conscientes de que la emoción viene precisamente a hablarnos de alguna situación y a detenernos también. Es como detente un minuto, escúchate y escúchate para no prolongar en la creencia esta situación. Me encantó cómo lo pusiste, Roquito, en una frase. ¿Cuál sería para ti el regalo que les quieres hacer acerca del límite y la dignidad a las personas que nos están viendo? [00:35:26] Speaker B: Yo creo que háganle caso esos seis segundos de la emoción en que se encuentren. Ahí hay una sabiduría instintiva que podría ser nuestra parte más mamífera. A mí me gusta el ir mamifereándonos en las relaciones. Entonces hacerle caso a ese instinto no significa que sea el lugar para elegir, pero ahí hay una información que me encanta que tiene que ver con el nombre del programa, que te va a ser fiel a ti. Eso es lo más fiel y lo más íntimo tuyo y por algo aparece y hay que hacerle caso. [00:35:58] Speaker A: Fantástico, gracias Roquito de nuevo por venir, acompañarnos en este programa. Me quedo con eso, con ser fieles a nosotros. ¿Les puedes contar a la audiencia dónde te pueden encontrar? [00:36:12] Speaker B: Sí, claro. Bueno, en nuestra empresa Genera que tenemos junto a Paz. Y personalmente a mí en Instagram en ocopachecoach, ahí encantado de poder conectarnos y seguir Aprendizaje Juntos creando. Ojalá si sea un mundo mejor. [00:36:35] Speaker A: Así será. Bien, muchas gracias Rocco y a todos, muchas gracias por acompañarnos en este espacio. Poner límites siempre va a ser un acto de ser fieles a nosotros. Nos vamos a comerciales y muchas gracias por seguir conectados con Now Media Televisión y aquí estamos de vuelta. Soy Caro Guevara y esto es Ser Fiel a Mí, un espacio para sanar, crecer y reconectar. Seguimos con más. Continuamos con Ser Fiel a Mí. Gracias por mantenerte en este espacio. Si esto te está regalando soberanía interior para relacionarte con tu entorno, quédate aquí. Recuerda que puedes ver este y todos los programas de Naomedia en vivo o a tu propio ritmo, cuando y donde quieras. Solo descarga gratis la aplicación en Roku, en iOS y accede a la programación bilingüe, en inglés y en español que celebra la conciencia, el propósito y la transformación. Si prefieres acompañarme mientras caminas, conduces o simplemente cuando respiras, también puedes escuchar el podcast de Ser Fiel a Mí en Naomedia TV. Porque a veces comprendemos por dentro que ir hacia adentro es el primer paso para dignificar nuestras relaciones. Hoy vamos a hacer, como siempre, un ritual. Y es un ritual sencillo que viene precisamente de la conversación que acabamos de tener con Roco. Él nos invitaba a este corto en mí ¿Que es aquello que realmente es revelador cuando nosotros vamos hacia adentro, cuando nos conocemos, cuando realmente estamos dispuestos a mirar nuestras heridas, Esas creencias de las que hablaba Rocco, esos juegos relacionales en los que entramos, esas dinámicas relacionales en las que entramos que no nos permiten ser quienes realmente somos? Un ritual que voy a traer hoy viene inspirado en la mirada de un maestro también increíble, que ha sido maestro para muchos de los que se dedican al coaching. Él se llama Humberto Maturana, es un biólogo y él se dedicó a entender las relaciones de la naturaleza y entender cómo la vida se mueve a través del devenir. Entendiendo la biología de la naturaleza, entendió la biología del emocionar lo que somos como seres humanos. ¿Qué significa realmente ser humano? ¿Qué significa amar a un ser humano? Y lo que vamos a hacer hoy como ritual es dar un paso a que te mires con compasión, a que puedas reconocer en ti qué es eso que quizás necesitas hoy, en este momento presente, en alguna relación que estás viviendo hoy en día con tu pareja, o con tus hijos, o con tu madre, o con tu hermano, o con tus amigos, o en el trabajo con la persona que lidera tu equipo, o el equipo con el que tú trabajas, o alguna persona particular de tu equipo. Observa tus relaciones y observa de esas relaciones cuál es una relación que quizás hoy está tomando tu atención. Te voy a invitar a que ojalá tomes un espejo y si no tienes un espejo, te mires en algún reflejo, puede ser incluso en tu celular y empieza a mirar qué es eso de esa persona que quizás hoy te tiene atrapado, qué es lo que te dices. Normalmente siempre estamos juzgando que él es el que me hace, él es el que dice, es su rabia, es su juicio, es que me culpa, es la forma como dice las cosas, es la emoción desde donde se relaciona conmigo. Observa en esa relación qué es aquello que quizás está generando te incomodidad, te está haciendo sentir abrumado o molesto o triste o con rabia o con ganas de poner el límite, decir no más aquí ya para, no quiero seguir en esta situación. Cuando nosotros como seres humanos nos encontramos en una relación que está generando ruido para nosotros, hay un espejo y ese espejo es fundamental para nosotros. Entonces te voy a invitar a que le literalmente tomes el espejo y te mires en el espejo. Yo estoy haciendo el gesto aquí con mi celular, te puedes mirar en la cámara de tu celular y mirarte a ti mismo. Y te voy a pedir que mirándote a ti mismo en un espejo, en un reflejo en tu celular, empieces a respirar y a reconocerte en tus ojos, a dejar de mirar a la otra persona para mirarte a ti mismo un ratito y poder reconocer en tu mirada qué es aquello que quizás se está manifestando en esa relación de ti mismo. Quizás es el dolor de no ser visto, quizás es el dolor de haber perdido tu límite, de no ser soberano de ti mismo, de no ver tu propio valor, qué es lo que te está mostrando la otra persona de ti. Y te pido que mientras miras el espejo escuches estas palabras que vienen inspiradas precisamente de Humberto Maturana Amarte como ser humano es aceptar la oportunidad de conocerte verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guardas más allá de tus máscaras y tus defensas. Es contemplar con ternura tus más profundos sentimientos, tus temores, tus carencias, tus esperanzas, tus alegrías, tu dolor y tus anhelos. Es reconocer con respetuosa compasión que la desarmonía y el caos en los que a veces vives son el producto de tu ignorancia y tu inconsciencia. Y darte cuenta que si se generan desdichas es porque aún no has aprendido a sembrar alegría, que estás en el camino y que estás dispuesto a aprender que no sabes cómo hacerlo. Amarte es descubrir y honrar por encima de cualquier apariencia, tu verdadera identidad y apreciar honestamente tu infinita grandeza con una expresión única e irrepetible del milagro que llamamos vida. Amarte como ser humano es brindarte la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés y respeto. Aceptar tu experiencia para comprenderla, honrarla y transformarla. Amarte como ser humano es atreverte a mostrarte indefenso, sin caretas, revelando tu verdad desnuda, honesta y transparente. Es descubrir frente al otro tus propios sentimientos, tu vulnerabilidad. Permitirte ser quien realmente eres. Es disfrutar del privilegio de ser tú mismo frente al otro, sin pedirle reconocimiento y tampoco pidiendo que sea como tú quieres que sea. Es ir encontrando en ti mismo facetas siempre nuevas y distintas. Ser veraz, sin miedo ni vergüenza, de eso se trata, de que puedas reconocer con gusto y libremente quién eres realmente, qué es lo que puedes compartir y lo que el otro puede recibir y lo que tú puedes recibir del otro. Te voy a pedir que cierres los ojos en este momento y si te estabas mirando al espejo, déjalo a un lado, o si te estás mirando en la cámara, déjala a un lado e imagina al frente con tus ojos cerrados a esa persona que representa esa relación importante para ti, que quizás está tomando tu energía y le vas a decir en tu mente o en voz te devuelvo tu soberanía, Te escucho sin pretender cambiarte. Puedo verte más allá de la máscara. Puedo verte más, ver más allá de la máscara que creó el dolor. Honro tu derecho a elegir tu propio camino, aunque ese camino no coincida con el mío. Con esa frase y con ese mensaje, mantente un minuto mirando a esa persona e imagínate que ambos están en burbujas de luz y que se están separando mutuamente y que está cada uno entregándose lo que pueden entregarse. Imagínate que pones tu mano al frente y la otra persona pone su mano al frente como en una señal de Cada uno es soberano de sí mismo. Ser soberano de ti mismo es el camino Amar, Identificar las relaciones. Ser soberano de ti mismo es el camino Amar y dignificar las relaciones. Si quieres conocer más de lo que se tratan las relaciones, si quieres conocer más de ti mismo, haz el trabajo interior y yo te invito a que puedas caminar hacia ser fiel a ti. Si quieres conocerte lo que yo hago al respecto, me puedes seguir en mi página web karogevara. Com, Allí yo siempre estoy escribiendo precisamente sobre eso, sobre cómo nos relacionamos con nosotros mismos, cómo nos relacionamos con otros, cómo nos relacionamos con el mundo. Te invito a que me leas en mi diario y también a que estés pendiente de las actividades que voy a estar realizando. Me puedes seguir también en mi Instagram Caro Guevara es, en ese instagram también vas a encontrar mucha información acerca de lo que yo estoy compartiendo y por supuesto también los clips de mi programa para que me vayas siguiendo. Ahí te estamos mostrando también todos los escritos que yo tengo en mi blog que se llama Mi Diario, porque literalmente todas las historias y toda la sabiduría que yo voy compartiendo viene de mis propias experiencias. Ahí se ven las imágenes de mis hijos conmigo cuando yo fui mamá hace muchos, muchos años. Desde ese momento estoy aprendiendo lo que significan las relaciones. Bien, gracias por acompañarme de nuevo en este programa. Gracias por ser fieles a nosotros mismos. Ese es el mayor regalo que cada uno de nosotros nos podemos hacer. Nos vemos el próximo sábado a la 1 p.m. central Time por Now Media Televisión, Roku, Apple TV y nowmedia TV. Porque tu soberanía interior es el camino para retornar a tu esencia. Soy Caro Guevara y este es mi Ser Fiel a mí.

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