July 01, 2026

00:49:48

Ser Fiel A Mi (Aired 06-27-26)¿Y si el propósito no fuera lo que estás buscando?

Show Notes

En este episodio de Ser Fiel a Mí, Caro Guevara comparte una reflexión profundamente personal sobre su propia búsqueda de propósito y da la bienvenida a Juan Carlos Martínez, consultor en liderazgo y desarrollo humano, para cuestionar una de las creencias más arraigadas de nuestra sociedad: la necesidad de encontrar un propósito para que la vida tenga sentido.

A lo largo de la conversación, ambos exploran cómo las expectativas familiares, sociales y culturales pueden alejarnos de nuestra verdadera identidad, y proponen una nueva mirada en la que la plenitud no depende de alcanzar una meta futura, sino de vivir plenamente el momento presente. Hablan sobre el autoconocimiento, el silencio, la presencia, la experiencia de estar vivos y la importancia de dejar de preguntarnos "¿Cuál es mi propósito?" para comenzar a preguntarnos "¿Quién soy?".

El episodio concluye con una práctica guiada por Juan Carlos Martínez para ayudar a los espectadores a reconectar con el presente y descubrir esos pequeños momentos cotidianos que nos permiten experimentar la vida con mayor autenticidad, paz y conciencia.

View Full Transcript

Episode Transcript

[00:00:00] Speaker A: Muy bienvenidos a Ser fiel a mí, soy Caro Guevara y hoy abrimos un espacio de conciencia para retornar a lo que realmente somos. Estamos viendo Now Media Televisión. Desde que tengo memoria me ha acompañado una pregunta que en el tiempo se ha transformado en la forma y se ha mantenido igual en el fondo. Quizás cuando niña no usé las mismas palabras para nombrarla, más en esencia sigue siendo la misma inquietud, ¿Qué hace que una vida tenga sentido? Recuerdo que seguramente como muchos de nosotros, modelé la pregunta con las personas que me rodeaban, lo que admiraba de mis papás, su forma de responder a sus responsabilidades, me encantaba por ejemplo ir a la oficina de mi mamá y ser la asistente de sus compañeros de trabajo, ordenando documentos, poniendo sellos de tinta en [00:00:52] Speaker B: ellos, [00:00:54] Speaker A: también ordenando papeles, y cuando lo digo como que me hace sentir muy vieja porque ya no se usa archivo en papel, pero bueno, esa es otra historia. Admiraba a mis tíos también cuando era niña, admiraba la forma en que ellos hacían lo que hacían. Yo pasé por la idea de ser economista, porque tenía tíos economistas, abogados, contadores, maestros, artistas, pasando por ser médico, también tenía un tío que era el pediatra, el médico general de toda la familia y admiraba muchísimo lo que hacía. Renuncié a la idea porque no soportaba ver imágenes de sangre o heridas y por eso renuncié a la idea. Luego vinieron a inspirarme en el sentido de la vida mis maestros, los del colegio, las maestras del colegio y de hecho cuando estaba ya finalizando el colegio llegué a ser monitora de algunas de las materias que dictaban en mi colegio, traté de entender qué era lo que todos llamaban tener una vida plena y exitosa, una vida feliz. Desde esas experiencias que venía teniendo en la vida desde chiquitita, parecía que la respuesta era bastante clara, era estudiar y ser sobresaliente y en eso podía checar porque efectivamente lo había logrado, tener una profesión y yo lo interpreté desde mis papás, quienes me sugerían todo el tiempo que debía estudiar una carrera de la que pudiera vivir, trabajar, y por lo que yo veía en mi entorno, en los adultos que me rodeaban, trabajar significaba esforzarse y hacer las cosas con mucho sacrificio y dedicando muchísimo tiempo al trabajo para poder lograr el dinero que necesitaban para poder sostener a la familia, casarse, por supuesto para toda la vida. Como mandaba la Santa Madre Iglesia y eso también era parte del éxito. Tener hijitos, criarlos y educarlos para que vivieran de la misma manera en que yo estaba aprendiendo. Construir cada día la familia, atender a la familia, cuidarla, mantener el legado que habíamos recibido como familia, lograr estabilidad económica principalmente, sobre todo económica, tener suficiente para vivir tranquila. Y yo compré completamente la historia. Eso era lo que yo necesitaba hacer. Y creo que muchos entramos por ahí a la vida pensando en que ese es el orden de lo que debemos hacer en esa interpretación. Obviamente, para mí el mundo tenía claro cuál era el paso 1, el paso 2, el paso 3, y así lo reconocía yo. Eso era lo que significaba vivir un mundo que me enseñó cómo debía vivirse una vida exitosa. Durante mucho tiempo yo caminé en esa dirección porque el mapa que yo tenía para moverme en la vida era ese, era hazlo tal cual te lo dijeron. Y lo que siempre emergió de nuevo es que aún caminando ese camino había algo dentro de mí que seguía en búsqueda, que no se sentía completa, porque sentía que no era suficiente lo que iba logrando, ni la carrera, ni casarme, ni tener hijos. Había algo que seguía sintiéndose incompleto en mí. Anhelaba una paz y un estándar que yo no lograba. En la universidad esa inquietud se volvió aún más fuerte. Yo elegí estudiar Diseño Industrial porque era lo más parecido a arte, porque yo quería estudiar arte y sociología y tenía la palabra industrial que sonaba a que no me iba a morir de hambre. Entonces por eso mis papás me impulsaron y me sí, por ahí, e influyó en mi decisión una vecina, amiga de mis papás, que siendo mamá de hijos de mi edad, en ese momento estaba estudiando esa curiosa y creativa carrera que era muy moderna, era muy reciente, entonces decí no, eso debe ser una tremenda oportunidad. Entonces comencé esa carrera. Parecía que había un camino y un futuro muy asegurado y eso parecía ser como una decisión razonable. Cuando comencé la carrera sentí una incomodidad que es difícil de explicar, una especie de frustración que no llegaba a ser sufrimiento, pero sí como la sensación de que no era el camino que realmente yo había elegido. Sin embargo, yo sentía que tenía que pertenecer, que tenía que encajar y tenía que mantenerme en ese lugar. Yo miraba hacia adelante y me preguntaba en medio de los trasnochos, haciendo proyectos y haciendo todo lo que debía hacer para la carrera, e incluso eso se mantuvo cuando empecé a trabajar como poder cumplir con el estándar, dar la talla en cada rol que yo iba desempeñando, tanto como estudiante como en mis primeros años laborales. Y ahí emergieron algunas inquietudes. Yo empecé a ¿Será que esta es realmente mi carrera? Así es como se siente la vida adulta, así se siente haber encontrado el camino porque estaba haciendo todo lo que el manual decía que tenía que hacer y me mantuvo estudiando porque mis papás también estaban haciendo un tremendo esfuerzo para educar a tres hijos como profesionales. Y si algo yo aprendí es que tenía que hacerme cargo de lo que había elegido y de mis responsabilidades y por eso me mantuve allí y terminé mi carrera. Yo tenía un préstamo del Estado que me ayudaba a pagar los semestres y obviamente debía también al terminar la carrera, hacerme cargo de ese compromiso y mantenerme firme en ese camino. Sin embargo, había una parte de mí que añoraba algo distinto y pensaba en OK, terminó la carrera. Y una vez terminé la carrera quizás pueda encontrar nuevas respuestas a mis inquietudes que estaban muy latentes y que incluso en algún momento pensé en retirarme de la carrera. Una parte de mí decí si sigues caminando por ese camino, vas a encontrar ese lugar donde todo va a cobrar sentido, donde vas a estar completamente segura de ti. Me moví en iniciativas extracurriculares dentro y fuera de la universidad, trabajando también buscaba como algo que me inspirara y con los años me fui dando cuenta que muchas personas como yo vivimos así, en esa sensación de que pareciera que siempre hay algo más adelante, que tenemos que ir por algo, siempre buscando una nueva meta, un nuevo logro, un nuevo objetivo. Tenemos además la ilusión de pensar que ahora sí que en algún momento por fin vamos a sentirnos completos, finalmente vamos a entender para qué estamos aquí. A mí me pasó cientos de veces, me pasó cada vez que cambiaba de actividad o cambiaba de trabajo, como ahora sí comenzó el camino distinto. Llegó un momento en el que decidí conocerme y en ese camino de autoconocimiento emergieron palabras como propósito, sentido, misión, contribución. Palabras que se iban convirtiendo en algo muy importante para mí. Y una de las cosas más valiosas que me regaló ese camino fue una pregunta que me sigue acompañando hasta qué de todo lo que yo apropié del entorno, me pertenece. En ese camino de autoconocimiento. Me di cuenta que después de buscar muchas ideas y de ver muchas ideas sobre lo que era mi identidad, había muchas de ellas que no me pertenecían, que eran herencia, aprendizajes que absorbí a través de mi familia, del país, de la cultura, de la religión, de los ancestros, de quienes me educaron, de creencias que venían, hasta de lo político, de los entornos que me habían rodeado. Y me di cuenta además que el propósito para mí estaba siendo como una brújula. Me inspiró por muchos años y de hecho hice un proceso para poder conocer mi propósito y me hacía sentir feliz porque pertenecía a algo grande. Acompañé a muchos a transformarse y sin embargo, había algo en la fórmula que no terminaba de encajar. Y entonces la búsqueda empezó a cambiar. Ya no era solamente descubrir qué quería hacer, se trató de conocerme un poco más, de ir un poco más profundo en mí. Y eso marcó una diferencia, porque podemos cambiar de profesión, de trabajo, incluso de país, de residencia, podemos cambiar de pareja, despedirnos de gente que amamos, cambiar de proyectos, y la sensación de vacío a veces persiste. Desde que estuve en el colegio siempre me venía esta inquietud y recuerdo que cuando me hicieron orientación profesional, me dijeron que yo podía hacer lo que yo quisiera, y eso me confundió, porque yo decí ¿Qué hago? Y me desenfoqué, no sabía cuál era mi camino. Yo sabía que quería, como lo dije, estudiar arte o sociología, pero mi entorno lo rechazaba porque eso no me iba a dar abundancia económica, sostenibilidad en la vida. Entonces tuve que contemplar otras posibilidades que me llevaron por muchos caminos que hoy entiendo, que me trajeron a conocerme y a conocer también el entorno mucho más ampliamente. Hoy a mí me da ternura recordarlo, y particularmente hoy porque tuve una conversación con mi sobrina en la que hablábamos precisamente porque ella está terminando la universidad, de qué viene después de que terminas la universidad y tienes el camino asegurado, porque como que te han guiado, pero ahora llega el momento como de tomar la vida. ¿Esa pregunta de qué hacer? Quizás debemos empezar a transformarla, cuestionarla. Esa búsqueda yo la he vivido de distintas maneras, pero hoy vengo con una nueva conversación que provocó mi invitado, quien me sorprendió además con esta conversación. Cuando estábamos planeando el episodio, él llegó con una hipótesis que desafió mi ¿Podemos vivir sin propósito? Y cuando él cuestionó eso, como que yo me quedé pensando ¿Cuál es realmente el camino? Porque yo siempre había hablado de propósito. ¿Cuál es mi propósito? Y deja de ser esa pregunta y empieza a abrirse una nueva conversación. Mi invitado me está trayendo cuestionamientos muy profundos si el propósito no fuera algo que tenemos que encontrar y si en realidad lo que estamos buscando aparece cuando tenemos el valor de viajar interiormente. Así que los invito a que me acompañen hoy a conversar sobre una pregunta que de una u otra forma nos pertenece a todos y que puede abrirnos nuevas posibilidades cuando nos atrevemos a entrar en ella. Voy a cerrar con esta nunca me faltó nada, todo siempre estuvo aquí. Y con esa frase quiero cerrar este segmento e invitarlos a a que vuelvan después de comerciales porque viene mi invitado. Ya volvemos. Ya volvemos con más historias, más herramientas y más sabiduría para acompañarte en tu proceso. Esto es Ser Fiel a Mí por NOW Media Televisión. Y aquí estamos de vuelta. Soy Caro Guevara y esto es Ser Fiel a Mí, un espacio para sanar, crecer y reconectar. Seguimos con más. Antes de continuar, quiero agradecerles por estar aquí siendo parte de la programación de Naomedia Televisión y atentos a Ser Fiel a Mí, una plataforma donde conectamos historias, conciencia y propósito. Puedes ver este y todos nuestros programas en vivo a tu propio ritmo descargando la aplicación gratuita en roku o en iOS donde vas a encontrar contenidos bilingües que celebran la transformación humana. Y ahí nos están mostrando que también tenemos todos nuestros episodios en formato podcast en todas las plataformas de podcast. Allí, mientras vas manejando, mientras estás en un aeropuerto, en un tiempo muerto para ti, puedes escuchar Ser Fiel a Mí y estas conversaciones maravillosas con seres que tienen infinitos talentos y dones y que van provocando inspiración y conexión con la vida, con lo que somos, con lo que ponemos al servicio de otros. Gracias por seguir aquí y sigamos juntos con esta travesía que ya comenzó. Durante años hemos escuchado que necesitamos encontrar nuestro propósito y eso ha sido una búsqueda para mí muy profunda. Se ha convertido en una de las preguntas además más importantes de nuestro tiempo. Yo lo escucho en el entorno y escucho a muchas personas alrededor preguntándose ¿Cuál es mi propósito? Sin embargo, para muchas personas esa búsqueda termina convirtiéndose en presión y sacrif. Ah, no me va a salir la palabra sacrificio. Y en ocasiones también en algo así como exigencia. Qué bueno que no me salió la palabra sacrificio, porque yo creo que ya el sacrificio no hace parte de mi vida. Eso es lo que siento. La sensación que tenemos permanentemente es que todavía nos falta algo. Siempre estamos como en esa conversación quiero más, quiero más éxito, quiero más dinero. Siempre estamos como en el quiero más y por eso tengo que encontrarme con el propósito. Y hoy tengo un invitado maravilloso que lleva tiempo explorando al ser humano y que puede regalarnos una mirada distinta. Mi invitado de hoy yo lo podría llamar un hermano que me regaló la vida. Lo conocí hace 20 años y compartimos propósitos maravillosos. Durante mucho tiempo él me ha cuidado literalmente como un hermano. Es un amigo del alma, es un ser lleno de sabiduría que suele disfrutar del silencio y la soledad y también del conocimiento de la naturaleza, de las experiencias llenas de aventura y también de todo aquello que él va elaborando a través de su servicio. Ha transitado países, etapas de vida, escenarios, es un observador profundo de la experiencia humana, es consultor para los líderes y trabaja en Latinoamérica sirviendo a las personas para poder ampliar su mirada sobre cómo liderar, pero además cómo generar bienestar para todos. Hoy le quiero dar la bienvenida a Juan Carlos Martínez Ávila, mi amiguito del alma. Muy bienvenido mi querido Juanca. [00:16:22] Speaker B: Hola Carito, muchas gracias por la invitación a este espacio tan maravilloso que has creado, que estoy muy, muy emocionado. Y como tú decías, desde que empezamos a prepararlo, para mí empezó este programa ya hace como 10 días cuando tuvimos la primera conversación. [00:16:37] Speaker A: Así es mi Juanqui, lo comentábamos antes de iniciar, como que la vida se alinea con la conversación y para mí ha sido así también, como que ha estado muy alineada y muy latente la conversación del propósito. Y justamente te quiero preguntar ¿Qué ha significado esa conversación para ti, la conversación del propósito, ¿Cómo ha estado presente en tu vida? [00:17:06] Speaker B: Pues Carito, me pasa o me pasó, me está pasando en realidad, porque es una conversación en gerundio, no es que ya esté finalizada. Y fue algo muy similar a lo que tú decías de hace varios años. No encontraba mi propósito ninguno que me llenara. Como que hay muchos libros que describen cuando uno encuentra el propósito, qué tiene que sentir, cómo tiene que vivir, no sé, hay como un halo de luz que te rodea porque encontraste tu propósito y nada de eso me pasaba. Yo dije miércoles vivo sin propósito. Entonces fue una experiencia, hay algo que está mal, hay algo que no está funcionando y hubo momentos en donde me sentía profundamente triste, profundamente como frustrado por no encontrar eso. Y además lo más desafiante era que lo que en ese momento hacía no tenía sentido, dado que no tenía propósito. Entonces es una pregunta, yo creo que empezó a ser muy viva y muy presente hace como seis años, tal vez seis, siete años, donde nada de lo que me llegaba me satisfacía. Desde ahí empezó esa pregunta ¿Cómo instalarse? ¿Carito? [00:18:38] Speaker A: Veo Juan y hay algo que te escucho en medio de tu conversación y es que de alguna forma el propósito se convirtió en obligación, como que tenías que tener un propósito. ¿Qué pasa cuando es cuando nosotros como seres humanos vivimos el propósito como una obligación? ¿Qué dirías tú qué es lo que lo que genera en las personas habiendo vivido la propia experiencia Y además como tú lo dices, miércoles yo no encontraba propósito y como que empezó a cuestionarte esa búsqueda? ¿Qué dirías tú que genera en el ser humano precisamente esa sensación de no tener propósito? [00:19:21] Speaker B: Pues mira, yo creo que estamos en un momento donde las tasas de suicidio están disparadas, donde pareciera que vivir no es suficiente. Estar vivos es simplemente la cuota inicial. Parece que cuando nacemos, nacemos hipotecados, hay una deuda que pagar, no es suficiente con estar vivo, sino que hay que hacer algo con la vida. Incluso muchas corrientes religiosas nos dicen usted vino aquí para algo, entonces estamos, estamos entrenados Carito para vivir en ese contexto. Y cuando los seres humanos pareciera no tenemos una respuesta a esa pregunta, nos invalidamos, no es suficiente con estar vivos, hay que responderlo de alguna forma. Incluso a partir de todas estas preguntas empiezan a aparecer magos, magas, autores que me han estado como ayudando en esta conversación. Hay uno que me ha encantado que se llama Alan Watts, que es profundamente irreverente y en uno de sus libros tiene una frase que me atravesó que dice que la existencia es una deuda que se paga con logros. Entonces claro, cuando, un poco lo que tú decías al inicio, cuando no logramos cosas, cuando no somos exitosos, cuando no nos ganamos la vida, entonces no la merecemos y desafortunadamente hay mucha gente que se lo toma en serio y dice wow, no me gané la vida, la tengo que devolver y ahí es donde creo que hay un vacío que se ha malentendido porque para mí el vacío es el espacio para crear no ausencia de vida, sino todo lo contrario, presencia de vida. Entonces yo creo que es un momento y además lo estoy viviendo yo en mi vida, Caro, y es que necesitamos volver a reconectarnos porque ni siquiera lo reemplazaría con un modelo de pensamiento. Esto no se trata de un nuevo sistema de creencias, no se trata de una nueva forma de pensar en lo absoluto, se trata de reconectarnos porque no quiero reemplazar pensamiento con más pensamiento, necesitamos ir a la experiencia. Yo creo que ahí es donde hay muchísimas respuestas que nos podrían ayudar sin necesidad de propósito. [00:22:01] Speaker A: ¿Escuchándote por un lado me aparece efectivamente como nosotros volvemos todo algo mental, sabes? Como que emerge siempre el pensamiento, como tú dices, cambiamos un pensamiento por otro. ¿Yo lo he vivido un montón de veces porque yo me considero bastante mental y he trabajado mucho de un tiempo para acá y la vida también ha hecho el trabajo conmigo de sacarme de la cabeza, sabes? Como ya que hasta aquí eso aparece por un lado, pero también aparece por el otro la experiencia. ¿De qué hablas cuando hablas de experiencia? ¿Qué significa conectarnos con la experiencia de estar vivos? [00:22:41] Speaker B: Mira Carito, la experiencia es el estado en el cual no tenemos distancia, o sea, el pasado y el futuro es distancia. ¿Como así distancia, distancia? Yo estoy en este momento pero voy para un lugar y todavía no he llegado y entonces cuando llegue, pues ya no va a tener sentido porque ya llegué. Entonces, por ejemplo, yo no puedo respirar lo de mañana, Carito, mi corazón no late y dice no sé cómo va a estar la vida mañana, voy a darme unos 20 latidos más por si las moscas. No, nuestro cuerpo late lo que necesita la tierra en este momento, respira lo que necesita respirar en este momento. Entonces la experiencia es el poder experimentar la vida con los sentidos donde no necesita absolutamente nada para justificarlo. Entonces, por ejemplo, si yo te preguntara a ti, bueno, ¿Cuál es el propósito del fuego? ¿Cuál es el propósito de un atardecer? ¿Cuál es El propósito de un amanecer? Ninguno. Pero entonces, si no tiene propósito, ¿Como existe? Entonces la experiencia es estar en el presente y entonces por eso cuando decimos que hoy estamos en una crisis de presencia es porque no estamos en el presente y el presente es no tener distancia con la vida. La vida está pasando ya, entonces ¿Cuál es el significado o el propósito? Es la vida misma, o sea, la vida no es la respuesta al propósito, la vida es el significado mismo y ahí pueden pasar una cantidad de cosas, pero eso que pasa no es el propósito de la vida, es la expresión de la vida. Entonces la experiencia es eso, es respirar, estar contigo en este momento, conversando y estar disfrutando profundamente de tu presencia, de lo que me generas cuando me preguntas. Es estar en este instante, no estar en ningún otro lado. [00:24:55] Speaker A: No tengo mucho más que agregar porque creo que es suficientemente contundente. Yo les dije a esta audiencia, estamos con un hombre profundamente sabio y creo que hay mucha sabiduría en lo que acabas de decir. Gracias, Juanqui, Vamos ahora a un corte comercial y a la vuelta seguimos conversando con Juan Carlos acerca de qué significa experimentar la vida y cuáles son las preguntas que realmente tenemos que hacernos. Ya volvemos, ya volvemos con más historias, más herramientas y más sabiduría para acompañarte en tu proceso. Esto es Ser Fiel a Mí por Now Media Televisión. Y aquí estamos de vuelta. Soy Caro Guevara y esto es Ser Fiel a Mí, un espacio para sanar, crecer y reconectar. Seguimos con más y a propósito de la experiencia, estoy sintiendo el corazón así como latir fuerte, fuerte, fuerte dentro de mi pecho, y cuando eso sucede es porque sé que está haciendo una conversación, que realmente está pulsando, que está vibrando en mí. Muchas veces no nos detenemos a escuchar eso qué siente mi cuerpo, cómo recibe las conversaciones, qué nos pasa cuando estamos conversando, cuando estamos viviendo la vida, cuando estamos en el momento presente. Y creo que es parte también de lo que aprendimos. Aprendimos que quizás debíamos desconectarnos del cuerpo, entrar más aquí, explicarnos la vida, y eso también nos desconecta de la experiencia. Cuando dejamos de preguntarnos ¿Cuál es mi propósito? Aparecen nuevas preguntas. Luego de esta conversación que planeamos con Juanca hace más o menos 10 días, yo comencé a entender algo que no había entendido de mi búsqueda de propósito y fue con mucha nitidez que emergió. Yo siempre he tratado de recordar algo que siempre ha estado en mí, eso era lo que lo que yo sentía. No tengo que buscar nada afuera, ha estado en mí. El propósito deja de sentirse como una meta, un lugar al que hay que llegar y empieza a expresarse como en la manera en que vivo. Y eso ha emergido en estos días en las conversaciones que he tenido, en la forma en que me relaciono con los que amo, que ha estado muy vívida la conversación, porque particularmente en este tiempo en mi país estábamos en elecciones. Entonces como vivimos tan polarizados, han emergido todas esas dinámicas que suceden cuando hay polaridad, incluso dentro de una misma familia. Me hago cuenta también cómo expreso mi amor y cómo entro en el juego y luego me salgo y digo ¿Y cómo quiero estar en ese juego? ¿Cómo miro el mundo? ¿Cómo quiero estar para quienes me rodean? Entonces me aparece una pregunta mucho más simple y a la vez mucho más difí ¿Quién soy o quién estoy siendo frente a lo que hoy me rodea? Desde ese lugar quizás podemos entablar una conversación distinta. Entonces, mi querido Juanca, ¿Qué aparece cuando la pregunta deja de ¿Para qué vine a la vida? Y se convierte en ¿Quién soy? [00:28:16] Speaker B: ¿Es una pregunta reciente, porque además es una pregunta vieja, casi que de pronto ya muy manoseada, tienes que preguntarte quién eres? Pero desafortunadamente no la respiramos bien esa pregunta es como una pregunta de horóscopo, es una pregunta de visita, pero sí, profundamente yo estoy en el ejercicio, porque además para mí esa pregunta no es una pregunta de fondo blanco, sino es como una copa de vino que hay que traerla con varios sorbos para poderla y cada vez que la hago sabe distinto. Pero es una pregunta que primero me dio descanso, no necesito propósito para vivir, necesito ser yo. Fue un alivio, como algo se destrabó, porque además yo particularmente Caro cambio de de propósito muy rápido, en el sentido en que en este momento hay cosas que me mueven, después me cambian y son cosas distintas. Pero cuando la pregunta es ¿Quién soy? Y desde esa pregunta expreso lo que yo soy, pues no tengo que hacer nada. Entonces ha sido profundamente liberador y hoy pues afortunadamente hay muchos caminos para poder responder esa pregunta. Yo creo que el más importante o el más potente es el silencio. El silencio es para mí como el útero, como ese útero que nos regalan las mujeres, que es el espacio donde hay vacío y donde simplemente hay que ser. Entonces esa pregunta es una muy buena pregunta para empezar. [00:30:20] Speaker A: Y traes el silencio y el vacío y me gustaría que exploráramos un poco en lo cotidiano qué significa eso, porque yo creo que esa es una de las grandes dificultades que tenemos hoy en día como humanidad y es que no nos damos el tiempo para generar espacio para nosotros, que yo creo que por ahí va ese silencio vacío del que tú hablas. Sin embargo, me gustaría que exploráramos juntos qué significa vacío y silencio en lo cotidiano cuando estamos enfrentando desafíos como la polarización de un país o cuando estamos como tú y yo, que hemos migrado, bueno, tú migras temporalmente de un país a otro y yo estoy migrando aquí en este país. ¿Qué significa ese silencio y ese vacío cuando estamos enfrentando desafíos como esos? [00:31:14] Speaker B: Mira, yo creo que el silencio no tiene que ver con quedarse callado. Muy probablemente en este momento tú y yo estamos en silencio porque no estamos pensando lo que está pasando. Entonces esta mañana por ejemplo, después de haber dejado a mis hijos en el colegio, venían en mi carro conduciendo y estaba entrenando estar sosteniendo el timón, estar sintiendo el calor del aire, porque en este momento acá ya empezó a hacer frío. El silencio tiene que ver con la ausencia de un intermediario para vivir la vida, la mente. La mente es un espacio maravilloso, es una herramienta para resolver problemas, tomar decisiones. Desafortunadamente ha tomado tanta fuerza y ha perdido sus fronteras que convertimos la mente en el intermediario de nuestra vida. Entonces desafortunadamente ya no sabemos cuál es la diferencia entre pensar y experimentar, entre pensar y sentir. Pareciera que lo mismo. Entonces silencio, Carito, es no necesitar un intermediario para vivir la vida. Eso es silencio, no es ausencia de palabras. Yo en este momento, por ejemplo, no me siento en completo silencio, aunque estemos hablando porque estoy viviendo exactamente en este instante. No hay nada más en este momento que ocupe mi presencia que estar aquí contigo y estar trayendo esta conversación. [00:33:00] Speaker A: Y fíjate que desde ese silencio y ese vacío también siento que emerge de una forma distinta al propósito, porque ya deja de ser una meta y como que se convierte en algo que sucede en el momento presente. Es lo que me traes con esta conversación y con el ejemplo de manejar o de lo que nos está pasando cuando nos escuchamos el uno al otro y en presencia de esta conversación emerge un nuevo estado qué está significando desde ese lugar el propósito. ¿Qué les dirías a aquellos que siguen en búsqueda de propósito, pero que dado esta conversación e incluso a quienes se dedican a acompañar a otros a encontrar su propósito, que nos deben estar diciendo? ¿Como qué de qué habla? Ustedes dos deben estar en shock. ¿De qué se trata el propósito Entonces? ¿Qué les dirías a quienes nos están escuchando desde esta perspectiva, desde esta mirada que estamos poniendo hoy aquí? [00:34:08] Speaker B: A ver, el propósito. Primero, el propósito es un invento humano, porque el universo empezó hace 14 mil millones de años más o menos y nunca necesitó de propósito para estar ni para hacer. ¿Lo primero es que es un invento humano y ese invento parte de un supuesto y es que las cosas necesitan de sentido, si no tienen sentido para que lo hago? Entonces desde ese lugar todo lo que hagamos, todo lo que vivamos, todo lo que enfrentemos tiene que ser para algo y cuando no somos capaces de responder esa pregunta viene ese vacío absolutamente incómodo de decir wow, hago cosas que no tienen significado. Pero es un invento humano entonces. Pero es una excelente noticia porque nos podemos inventar otra cosa. Por ejemplo, en este instante Carito, tú estás expresando lo que eres, o sea, este espacio que has creado en ese instante, en este momento, el propósito no se está expresando en el futuro sino en el presente. En este instante, cada vez que respiras caro, la única opción que tienes es ser tú, igual yo, igual todos. Entonces yo creo que las preguntas son distintas. Algo que me pasó cuando dejé de vivir sin propósito fue estar con esa experiencia, porque no creas que yo he sido entrenado, soy católico, nací en un pueblo pequeño, en fin, estoy perfectamente entrenado para estar buscando el propósito para que lo que yo hago valga. Además yo soy de un lugar de Colombia en donde el trabajo le rendimos honor y es todo un lugar distinto. Entonces es un entrenamiento que se puede cambiar profundamente. Y tú dijiste algo al inicio de este otro segundo segmento y es el cuerpo. El cuerpo es la clave, ahí está mucho de lo que podemos explorar y buscar para traer nuevas preguntas acerca de eso. El propósito. [00:36:23] Speaker A: ¿Juanqui qué potente además mirarlo desde ese lugar, sabes? Y creo que con esto traigo como una reflexión y cuando nosotros realmente conectamos con nosotros dejo de preguntarme quién debo ser y la vida cambia simplemente para ser. Y con esta frase nos vamos a un corte comercial y a la vuelta vamos a tener una práctica que Juanca diseñó para nosotros para que te lleves un regalo de esta conversación. Volvemos en unos minutos. Ya volvemos con más historias, más herramientas y más sabiduría para acompañarte en tu proceso. Esto es Ser Fiel a Mí por Now Media Televisión. Y aquí estamos de vuelta. Soy Caro Guevara y Esto es Ser Fiel a Mí, un espacio para sanar, crecer y reconectar. Seguimos con más. Antes de entrar en el corazón de este último segmento, quiero agradecerte por seguir aquí caminando este viaje con nosotros que además ha sido del corazón y del alma, así lo he sentido yo. Recuerda que Ser Fiel a mí es parte de la programación de Naomi de Televisión y puedes ver nuestros programas en vivo a tu propio ritmo descargando la aplicación gratuita en Roku o en iOS, donde encontrarás una programación bilingüe que honra la conciencia, la transformación y la voz del alma. Y si prefieres acompañarme mientras manejas, caminas o simplemente mientras respiras profundamente, puedes escuchar este programa en versión podcast en Naomedia TV. Y también te quiero invitar a que conectemos muy de cerca a través de las redes. También me puedes encontrar como o en mi página web. Recuerda siempre que el camino es ir hacia adentro y a eso es a lo que te invito cuando te invito a conocer lo que yo hago, a que te reencuentres con quien realmente eres. Siempre como seres humanos necesitamos también a veces una mirada externa que nos acompañe a mirar cómo reflexionar de nosotros mismos, cómo reflexionar acerca de la vida. Por eso hago lo que hago, por eso estoy al servicio de ustedes a través de este programa, porque sé que la conversación transforma la forma en que vemos el mundo. Y esta conversación a mí me ha transformado profundamente porque sin duda la vida siempre está en movimiento y como está en movimiento, a veces nuestros planes dejan de funcionar y la vida sigue. Es un poco la reflexión que también me trae Juanqui con esto de esto de buscar el propósito muchas veces no necesariamente es una acción, es simplemente quién eres y cómo estás parado frente a la vida, desde dónde estás viviendo tu momento presente. La vida nos sorprende muy gratamente a veces encontrando caminos y nos da muchas posibilidades para que nosotros nos movamos en la vida y como seres humanos siempre tenemos la habilidad dentro de nosotros para realmente disfrutar, vivir, gozar, aprender a escuchar lo que nos trae. Así mi querido Juanqui, que vuelvo contigo y en este volver contigo te quisiera preguntar primero ¿Qué reflexión profunda ha emergido de toda esta conversación en la que hemos estado? Sabes, eso es lo primero que quisiera que nos contaras porque sé que tú eres un hombre profundamente reflexivo que vas además trayendo tu propia sabiduría de todos los caminos que has recorrido y toda la experiencia que tienes. Juan Carlos es consultor en organizaciones como les decía para líderes a través de Latinoamérica y sé que esa sabiduría la pones al servicio de las personas. Pero más allá del rol quisiera que les contaras a nuestra audiencia, tú mismo qué estás aprendiendo de esta conversación. [00:40:33] Speaker B: Oscar Primero es que yo estoy siendo en este momento, en esta conversación, dado que estoy contigo, yo creo que cuando alguien esté dudando de cuál es su propósito, júntese con alguien, nosotros, el mundo, el contexto. Yo siento carito salir al encuentro de la vida, no buscarla, encontrarla. Y aquí traigo a alguien que también he estado leyendo últimamente que se llama Pablo Dors que trae algo maravilloso y es que dice que la vida no hay que buscarla, la vida hay que salir al encuentro y y es suficiente con eso. Entonces la reflexión en la que estoy es que cuando yo hago algo, cuando genera una pregunta, cuando trabajo, cuando converso, es como lanzar una piedra en un estanque donde yo no sé cuáles son las ondas que va a generar y es lo maravilloso de la vida. Pero hemos entrado muchas veces en la locura de poder controlar las ondas que genera una piedra que cae en un estanque y el estanque es la vida. Entonces la reflexión que me ha generado esta conversación es hace 15 días yo nunca pensé que iba a estar aquí contigo y acá estoy teniendo una conversación absolutamente maravillosa que con la excusa de tener todas las personas que nos pueden estar oyendo, estamos teniendo una conversación absolutamente íntima, maravillosa que que me va a quedar resonando por muchos días. Entonces la reflexión más profunda es no estamos solos. El propósito de la vida no es una búsqueda solitaria y como aislada del mundo gracias a ti. ¿Por ejemplo, yo tenía en algún lugar de mi computador un Word con estas reflexiones y cuando tú Me preguntaste hace 10 días, bueno, Juan, cada qué conversamos? Y yo wow, ¿De qué conversamos? Qué cosa interesante, inteligente, trascendental. Y entonces aparece mi cabeza con una mala pasada y dije, bueno, el propósito. Entonces mira, cómo no tengo que estar pensando, tengo que estar buscando la vida, tú me encontraste, carito. Entonces esa es la reflexión, no hay que salir a buscarla, que salir al encuentro es como salir a la esquina de la casa y ver qué pasa, ver quién cruza por ahí y qué invitación nos tiene. [00:43:22] Speaker A: Coincido contigo totalmente. Creo que lo que necesitamos en un tiempo tan incierto como el que estamos viviendo es salir al encuentro de la vida. Y nos sorprende la vida, nos sorprende cuando nos atrevemos a salir al encuentro con otros, se cambia la forma en que estamos viendo el mundo. Tú me cambiaste profundamente la perspectiva de lo que estaba haciendo también con esta conversación, además porque ha sido mi propósito, comillas, pero en realidad se trata de quién estoy siendo. Por eso mi programa Ser Fiel a Mí, se trata de quién estoy siendo y qué es ser fiel a mí. Y es una pregunta que me acompaña profundamente. ¿Mi Juanqui, yo te propuse, bueno, primero antes de entrar, te propuse que hicieras una práctica que ahorita nos vas a regalar, pero antes de entrar en profundo en ese ejercicio, si las personas te quieren contactar, quieren conocer de ti, dónde te pueden encontrar? [00:44:22] Speaker B: Mira, me pueden buscar en mi correo electrónico jcmartinezroa. COM. Co, Me pueden encontrar y feliz de tejer conversaciones si alguien quiere hacer. [00:44:37] Speaker A: Bien, gracias Juanqui. Reitero el correo jcmartínez y de todas formas toda esa información yo se las dejo luego en los videos para que, en los captions, en los textos de los videos, para que quien quiera contactar contigo pueda contactar. Muy bien, Juanqui, ahora somos todos tuyos. ¿Tú nos invitas a una práctica, tenemos más o menos cuánto por aquí? ¿A ver, como tres minutos? Sí, como cuatro minutos dicen aquí. Cuatro minutos, Bien, cuatro minutos para esta práctica, así que somos todos tuyos. [00:45:13] Speaker B: Miren, la práctica la voy a iniciar, no sé si es práctica o es una invitación. Vamos a ver qué, que va a salir y quiero traer un personaje que se llama Tom Daly. Tom Daly es un nadador británico que se hizo muy famoso y se hizo viral porque cuando competía este personaje la pasaba muy mal. La pasaba muy mal porque era incapaz de poder conectarse con la experiencia sin su cabeza, sin su mente y su mente le salía al paso, desafortunadamente para no ayudar, sino para boicotearlo. Y en el momento en que competía no la pasaba mal, no la pasaba bien, perdón. Y además no rendía, su desempeño era muy bajo. Y se dio cuenta de algo y es que antes de competir empezó a tejer. Y entonces si ustedes buscan por Internet el crochet de Tom Daly, él antes de nadar hacía crochet, tejía y en ese momento era uno con la vida, no necesitaba pensar si iba a ganar, si va a perder, cómo iba a nadar. Entonces se fundía en la vida y a partir de ahí le cambió totalmente la forma de. De nadar, la forma de ser lo que él era. ¿Es un nadador? ¿Su propósito era nadar? No sé, pero era un nadador. ¿Y qué hacen los nadadores? Pues nada. Entonces lo que yo les propongo, la invitación que les tengo es que cada uno busque su propio crochet. ¿Cuál es el crochet? ¿Cuál es el qué es eso que además puede ser profundamente sutil, no tiene que ser inteligente, no tiene que ser trascendente, no tiene que contribuir a la humanidad? Puede ser por ejemplo, saborear la comida favorita en la casa, puede ser tener conciencia de calentarse las manos en el fuego, puede ser oler un perfume que le encanta a esa persona profundamente, lo que sea que nos conecte directamente con la experiencia. Y cada vez que hagan eso, cada vez que hagan su crochet, ese espacio en el cual se pierden y se funden, recuerden que en ese momento ya es suficiente con lo que está pasando. No necesitan absolutamente nada más para completar ese espacio. Es como tratar de decir uy, a este amanecer le hace falta un poquito más de sol, Uy, a esta noche estrellada le hace falta más una estrella. Suena raro lo que estoy diciendo, pero somos tan inteligentes que nos hemos encargado de volver incompletas cosas que son profundamente completas. Entonces la práctica que les invito es esa. Escojan su crochet, elijan una experiencia que sea profundamente fluida para ustedes y cuando estén en medio de eso, simplemente disfrútenlo profundamente y sobre todo disfruten que no necesitan de nada más para completarla y eso es la experiencia de poder estar vivos y sentir que no se necesita absolutamente nada más para poder tener ese momento. Esa es como invitación, Carito. [00:48:47] Speaker A: Juanqui, tremenda invitación que nos haces porque yo creo que de eso nos hace falta mucho. Vivimos en una época llena de respuestas y sin duda detenernos a hacer crochet, cualquiera que sea el crochet para cada uno es fundamental en un tiempo como este. Gracias Juanqui por haber estado aquí. Vamos cerrando este programa. Gracias infinitas por toda la sabiduría que tejimos juntos. Hoy tú nos regalaste una pregunta y una pregunta que puede generar nuevas posibilidades para cada uno de los que está hoy escuchándonos y que en realidad no es necesario responder. Una pregunta que puede acompañarnos durante toda la vida. Y esa pregunta ¿Quién soy? Y con esta frase ¿Quién soy? Quiero cerrar este programa. Soy Caro Guevara y este es mi ser fiel a mí.

Other Episodes